Big Data contra el coronavirus

Big Data contra el coronavirus

1024 690 Álvaro Villagrán

Arranca un nuevo curso repleto de desafíos y posibilidades y en Prestigia ya hemos puesto de nuevo la máquina en funcionamiento, también en el blog. Hay multitud de temas interesantísimos sobre la mesa relacionados con las nuevas tecnologías y el medio digital que conviene tratar en profundidad, y así lo haremos en los próximos posts.

Por ejemplo, la reciente actualización de Google Sheets para el análisis masivo de datos: Connected Sheets; o el futuro empresarial de Tik Tok, la red social de la que todo el mundo habla de un tiempo a esta parte y que se encuentra ahora en pleno proceso de venta (se decía que para inicios del presente mes podía aclararse esta cuestión); o la siempre tirante relación legal de los cuatro elefantes tecnológicos (Google, Amazon, Apple y Facebook) con los gobiernos, principalmente de Estados Unidos y China. O el tema del que vamos a hablar hoy: el Big Data como herramienta para luchar contra la pandemia del coronavirus.

La llegada del mes de septiembre nos ha colocado a todos en el kilómetro cero de un curso atípico. El verano, lejos de evadirnos de la realidad sofocante del coronavirus, nos ha abierto los ojos a otra realidad: el fin de la amenaza que representa la pandemia en ningún caso iba a coincidir con el levantamiento del estado de alarma y el confinamiento obligatorio.

Aislamiento o seguimiento

En un interesante artículo publicado en la versión digital del diario El País el pasado mes de marzo, titulado ‘La emergencia viral y el mundo de mañana’, el filósofo y sociólogo surcoreano Byung Chul-Han analizaba las diferentes respuestas que se le estaba dando a la crisis sanitaria tanto en Oriente como Occidente (más concretamente, en Asia y Europa). El autor ha dedicado buena parte de su obra a reflexionar acerca de las consecuencias sociales de la digitalización y sus rasgos más característicos (entre ellos, la creciente demanda de transparencia: otro valor tradicional de Occidente puesto en jaque por la proliferación de mascarillas). De este modo, Byung Chul-Han contrapone al plan de acción europeo, centrado principalmente en las medidas de aislamiento y confinamiento, la línea de actuación seguida por países como China, Japón o Corea del Sur, mucho más enfocada a la anticipación por medio del seguimiento y las estrategias de aprovechamiento del Big Data. El filósofo concluía en su ensayo que el segundo estaba siendo (así lo demuestran aún hoy los hechos) infinitamente más eficaz en su contención de la propagación del virus.

Los posibles usos beneficiosos del Big Data para adelantarse al virus, en lugar de tomar las medidas a posteriori, empezaron a quedar patentes desde los orígenes mismos de la pandemia. Así, antes de que China confirmase la existencia del nuevo coronavirus, el software BlueDot, un sistema automatizado basado en la inteligencia artificial, generó una alerta sobre un brote de casos de un nuevo tipo de neumonía no identificado en la ciudad de Wuhan.

Sin embargo, hay otros que no son tan optimistas. Ramón López de Mántaras, profesor investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y director del Instituto de Investigación de inteligencia artificial (IIIA), firmó en El País Retina una columna titulada ‘Inteligencia artificial y coronavirus: más hype que realidad (por ahora)’ en la que mostraba su desconfianza en que se den a día de hoy las condiciones necesarias para que la IA pueda jugar un papel realmente importante en la lucha contra pandemias como la del COVID-19. Estas se concretan en «datos confiables, nuevas técnicas, tiempos de reacción rápidos y coordinación inteligente entre muchas personas y países diferentes», apunta.

Pero parece que el camino tomado por muchos gobiernos, entre ellos el español, ante la nueva oleada de brotes sigue más la línea del seguimiento que la del confinamiento. La cuestión del Big Data tiene mucho que ver con dos figuras que han surgido en los últimos compases del verano y que es de esperar que nos acompañen durante algún tiempo: los rastreadores y la aplicación de Radar Covid puesta en marcha por el Ejecutivo en varias comunidades autónomas. La aparición de ambos abre la puerta a debates de enorme calado, a saber, la apuesta por la seguridad frente a la privacidad en el entorno digital (el catedrático de Filosofía de la Universidad de Navarra Alejandro Navas ahonda en esta cuestión en este artículo) o los usos benignos de la tecnología y las nuevas oportunidades que ofrece, también en el ámbito de la salud.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que las estrategias de anticipación basadas en la recogida y el análisis de los datos tendrán más éxito que las medidas anteriores? ¿Consideras que las tecnologías que se apoyan, por ejemplo, en la geolocalización constituyen una intrusión excesiva en tu esfera privada? Déjanos tu opinión en los comentarios. Y no olvides que en Prestigia ya estamos trabajando a todo gas en aras de nuestra misión principal: make online sense. ¿Tienes un proyecto de comunicación o marketing digital? Ponlo en nuestras manos.

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

En Prestigia Online S.L. utilizamos cookies de Google Analytics para realizar un análisis del tráfico web que recibimos y para analizar el comportamiento de los visitantes de nuestra web y cookies de ShareThis para tener estadística de contenido compartido. Si sigues navegando por nuestra web entenderemos que aceptas el uso de estas cookies. Más información sobre las cookies que utilizamos en nuestra Política de cookies.