First Tuesday Barcelona con Philippe Gelis

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Llegamos a la Fàbrica Moritz de Barcelona. El entorno es ideal para celebrar el First Tuesday de este caluroso mayo. Amaia Heleguera y Toni Mascaró nos dan la bienvenida. Todo está listo para empezar:  escenario, micros, taburetes, luces y una Moritz.

Para empezar, Toni hace referencia a la cantidad de emprendedores que surgen cada día en la ciudad condal, como Philippe Gelis , y de su valentía al lanzarse al vacío teniendo en cuenta el panorama económico actual.

Phillippe Gelis proviene del sur de Francia y se ubicó en Barcelona en 2005. Trabajaba como consultor en Deloitte, pero era un trabajo que le aburría. En Deloitte trabajaba con dos pymes catalanas como clientes. y ambas empresas trabajaban en dólares pagando muchas comisiones por ello. Phillippe  decidió cambiar de trabajo para introducirse en el mundo de las nuevas tecnologías. Y de allí, en 2011,  nació su proyecto – Kantox – junto con dos socios Antonio Ramí y John Carbajal. Kantox es una plataforma que mezcla finanzas con Internet, se caracteriza por la compra y venta de dinero a través de Internet. Este negocio se diferencia de los bancos porque hace cambio de divisas entre empresas sin intermediario, han roto la cadena con el banco. Para que lo entendamos, simula que su proyecto es como un ebay pero de divisas.

Desde luego es un servicio muy innovador, que necesita de Internet para que funcione ya que se trata de un proyecto grande y necesitan a cualquier parte del mundo y a cualquier divisa. “Donde no llega el offline, llega el online”.  Actualmente están en 9 países y tienen 15 trabajadores. Una empresa pequeña pero un proyecto grande. Afirma que no tienen miedo a la competencia, porque para ellos no es una barrera, por la gran inversión que supone crear un negocio como Kantox.

Como todo inicio de negocio, existen limitaciones que dificultaron el crecimiento de Kantox. Philippe nos cuenta que lo más difícil para desarrollar Kantox han sido la regulación – necesitan estar regulados por el Banco de España – y porque, al tratarse de un proyecto B2B tocan dinero de las empresas y algunas no se atreven ya que mueven transacciones grandes. Confirma que lo más difícil ha sido captar los primeros clientes, más que encontrar inversores para el proyecto.

La sede del negocio se encuentra en Londres, por la facilidad de regulación en tierras británicas. Inglaterra es un país enfocado y más avanzado en temas de finanzas y esto les ha permitido dar más seguridad a sus clientes. Otra de las causas de tener la sede en Inglaterra es porque el principal mercado de divisas se encuentra en Londres, y esto les permite comprar “al por mayor”. Pero escogen la ciudad de Barcelona para trabajar y ubicarse.

Toni y Amaia nos preguntan si hemos entendido el proyecto. El 40% levanta la mano, el restante no. Philippe se esfuerza para explicarnos mejor su negocio. Traslada el ejemplo al particular. Cuando una persona va a otro país con una moneda distinta, va al banco para cambiar las monedas. El tipo de cambio del banco es X, pero nos mienten, dado que en realidad el tipo de cambio no es el real ya que incluyen muchas comisiones. Kantox, por su parte, lleva total transparencia y honestidad en este mercado: ellos hablan con sus clientes del tipo de cambio real y de las comisiones que cobrarán por la transacción, la comisión está separada y el cliente puede ver lo que ellos realmente ganan. la comisión que ellos cobran  es mucho más baja que la de los bancos – mientras Knatox cobra el 0’2%, los bancos lo hacen al 2%.

El nombre de Kanotx es curioso. Philippe nos cuenta que proviene del matemático ruso-alemán, Cantor, investigador de los conjuntos infinitos, como lo es la cuota de mercado Kantox: en cualquier lugar del mundo. Su empresa se diferencia de la banca porque ellos cuidan al cliente, mientras que el banco cuida al banco.

Conocemos el lado más humano de Philippe. Nos habla de su vida personal, tiene novia y nos cuenta que trabaja mucho – entre 12 horas al día – y que desconecta poco. Para desconectar, hace deporte para quemar el estrés acumulado, y reconoce que a veces se emborracha. Sus puntos fuertes como emprendedor es que él aprende de los fallos. “Que no te importe lo que dicen los demás, especialmente los expertos, ya que ponen barreras a la innovación”. Debemos llevar a cabo el proyecto, creer en él y sentirnos seguros de nosotros mismos. Puede ser una locura, pero no debemos evitar el riesgo que supone innovar. Nos confiesa que tiene miedo a fallar y que nunca haya éxito tras haber fracasado varias veces, pero que sin riesgo no hay gloria.

Su filosofía: “Work hard and play hard”.

¡Desde Prestigia le deseamos el éxito que se merece!

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