Social commerce, hacia una experiencia de compra cada vez más social (I)

Prestigia

El hecho de que la publicidad online comience a ser obviada u omitida por el usuario mediante diferentes formas apoya cada vez más nuestra teoría que sostiene que, sin dejar de lado las campañas SEM, las empresas deben explorar diferentes formas de llegar a sus públicos objetivos de manera efectiva y eficiente.

En este sentido, aparece lo que llamamos “Social commerce”, que aunque se trata de una rama del eCommerce, irá ganando importancia de manera notable durante los próximos años.

social-commerce

El concepto

Antes de meternos en materia, conviene definir el concepto. Según la Wikipedia, el Social commerce o comercio social es el “conjunto de herramientas de compra colaborativa tales como listas compartidas, valoraciones de usuarios y otro tipo de información y consejos generados por usuarios” que actualmente “se ha expandido hasta incluir cualquier tipo de herramientas en medios sociales y contenidos generados en el contexto del comercio electrónico, pudiendo así mencionar como ejemplos de comercio social las valoraciones y análisis de productos, recomendaciones por parte de usuarios, herramientas de compra social (que permiten realizar compra grupal), foros y comunidades, optimización de medios sociales, aplicaciones sociales y publicidad social”.

En este sentido, el social commerce representa un cambio paradigmático ya que le da la importancia que se merece al diálogo sobre una marca entre consumidores, facilitando las interacciones mediante diferentes herramientas y no necesariamente en el muro de Facebook de la marca o en la cuenta de Twitter de la compañía.

Los objetivos

La marca, pese a que tiene que continuar comunicando como lo hacía hasta el momento, tanto en ámbitos online como offline, tiene una nueva función: facilitar al usuario herramientas que le permitan generar conversaciones centradas en sus productos o servicios, eliminando barreras y generando incentivos elocuentes para que los usuarios compartan sus intenciones de compra o sus compras reales para contribuir a la ampliación de la base de potenciales clientes.

El porqué del social commerce

El concepto del social commerce, por desgracia, no nos los hemos inventado en Prestigia. Nace de un cambio en la manera de comprar productos y servicios por parte de los usuarios:

  • En primer lugar, y sentimos parecer tan pesados con el tema: la publicidad en su conjunto está sufriendo una crisis de confianza general. En los días que corren, no hay mejor anuncio publicitario que la recomendación de un amigo, conocido y… a veces, la de un desconocido sin ningún conflicto de interés en el asunto que se trate. Por ello, el comercio social es una de las disciplinas de marketing que va ganando cada día más importancia en los planes de marketing de todo tipo de empresas.
  • En segundo lugar, multitud de páginas web comienzan a recibir más tráfico de visitantes desde las redes sociales que desde Google. Este hecho nos hace pensar mucho sobre la capacidad de viralización de estos medios sociales y la importancia de disponer de embajadores que hablen bien sobre los productos y servicios que venden las empresas.
  • Por último, “lo social” llama mucho la atención a los usuarios. Esa capacidad de poder expresarse de manera libre con su opinión. Da igual la temática. El usuario busca encontrar en un eCommerce conversaciones que tenemos habitualmente en las tiendas físicas y es que cuando una marca se centra en estrategias sociales de marketing, multiplica la conciencia de marca y potencia la intención de compra por parte de los usuarios. Sin hablar, claro, de que los potenciales clientes esperan cada vez más una experiencia de compra más social e interactiva.

Cambia el proceso de compra

En lo que se refiere al eCommerce también lo ha supuesto en la manera en que se puede iniciar un proceso de compra.

El social commerce tiene especial importancia en la atracción de públicos objetivos que han llegado hasta la tienda online gracias a recomendaciones de amigos, conocidos o incluso desconocidos. En esencia, no están buscando un producto. La labor de la marca consistirá en provocar interés, curiosidad y despertar en el consumidor la decisión de comprar.

De este modo, el comercio social reinventa la forma de atraer usuarios y el escaparate sale de la tienda online y pasa a ubicarse allí donde se produzcan las conversaciones sobre los productos o servicios de la marca.

¿Y cómo tienen que comportarse las marcas ante este cambio? Facilitando herramientas o funcionalidades que fomenten las conversaciones sobre sus productos o servicios, gestionando correctamente la reputación de marca en redes sociales gracias a la implementación de buenos planes de comunicación y marketing y cuidando mucho, pero que mucho, las páginas de producto, porque pasan a convertirse en landing pages que han de convencer a los potenciales clientes de que cierren la compra.

En próximos posts seguiremos profundizando más sobre esta ruta de trabajo que toda empresa, sea cual sea su tamaño, debería de tener muy en cuenta.

¡Hasta el próximo post! 😉

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