tasa de rebote

Tasa de rebote: qué es, porqué se produce y cómo reducirla

1024 687 Prestigia

Probablemente no hay mayor decepción entre los webmasters que encontrarse con una página web a la que le han dedicado esfuerzo, trabajo y mimo y…tenga una alta tasa de rebote. ¿Qué es lo que falla? ¿Por qué parece que no gusta a los usuarios? Son preguntas universales que sí tienen respuesta.

¿Qué es la tasa de rebote?

Es una de las métricas que nos permiten conocer el engagement con los usuarios y cómo son de atractivos y de interés para ellos nuestros contenidos. Pero si quieres definición oficial, Google define la tasa de rebote como “el porcentaje de sesiones de una sola página, es decir, sesiones en las que el usuario ha abandonado su sitio en la página de entrada sin interactuar con ella”.

En resumen, si alguien llega a tu página web y acto seguido se marcha sin visitar otra página o llevar a cabo algún tipo de interacción, entonces estamos ante una visita o usuario que ha rebotado.

Preocuparse por la tasa de rebote es muy importante principalmente por un motivo: lo que le gusta al usuario, le gusta a Google. Y si los usuarios están contentos, Google también lo está, tu SEO y tu posicionamiento serán mejor y podrás atraer más tráfico a tu web, blog o tienda online.

Aspectos que influyen en la tasa de rebote

El porcentaje de rebote viene dado por diferentes factores. Nunca hay una sola razón por la que una página no retenga al usuario. Sin embargo, hay algunos aspectos bastante comunes que hacen huir al usuario en menos que canta un gallo. Son los siguientes:

  1. El usuario no encuentra lo que busca. Es uno de los principales motivos por los que marcharse de una web. En este sentido, recuerda lo importante que es crear contenido pensando en el usuario y no solo en Google. Puedes tener una página interior de tu web optimizada al 100% pero si el usuario no entiende el contenido o no le resulta útil…se marchará sin remordimiento.
  2. La página web es muy lenta. Os hemos dado muchas razones por las que optimizar la velocidad de carga de una web. Un usuario no esperará tu contenido si llega lento y tarde. Suele ser uno de los motivos principales que aumentan la tasa de rebote, especialmente desde dispositivos móviles.
  3. Dificultad de uso o un diseño poco intuitivo. Nuestro compañero Fernando Graells ya nos contaba recientemente lo importante que es que un usuario no se marche de la web sin encontrar lo que buscaba de forma fácil y rápida. Si el usuario no intuye de forma sencilla cómo navegar por la web, no encontrará lo que busca y se marchará por donde ha venido.

Tasa de rebote y tiempo de permanencia

Antes de hablar de reducir el porcentaje de rebote, es importante que detectes donde se produce y saber interpretarlo correctamente. No siempre una tasa de rebote alta es una señal negativa. Pongamos por ejemplo que un usuario entra en una página concreta, la lee con detenimiento y después abandona la web porque ya ha encontrado lo que buscaba y no necesita más: esta visita será interpretada por Google Analytics como un rebote (puesto que sólo visitó una página y abandonó la web) pero en cambio sabemos que el contenido sí es relevante para el usuario.

Para interpretar correctamente la utilidad de nuestros contenidos conviene combinar la tasa de rebote junto con otra métrica que también nos ofrece Google Analytics: el tiempo de permanencia. Como su nombre indica, con esta métrica Google Analytics nos informa sobre la duración de las visitas a cada página de nuestra web, con lo que podemos observar en qué contenidos pasan más tiempo nuestros usuarios, y son por tanto más relevantes para nuestro público objetivo.

Tampoco el tiempo de permanencia es un dato “seguro”, pues Google Analytics mide el tiempo entre interacciones (cambios de página p.ej.) dentro de la misma web; por tanto, el tiempo que el usuario dedique a la última página que visite (página de salida) no queda registrado y aparecerá como 0. Conviene tener en cuenta también este dato a la hora de valorar nuestros contenidos, sin dejarnos llevar por “falsos negativos” y sabiendo interpretar correctamente los datos que nos ofrece Analytics de un modo holístico.

Para obtener datos más precisos de Google Analytics sobre tasa de rebote y tiempo de permanencia reales, puede ser interesante configurar esta herramienta para que detecte visitas que sobrepasen X segundos (dependerá del sector en el que nos movemos y de cómo es nuestra página web). En general 20-30 segundos es una buena referencia para saber si un usuario ha leído nuestros contenidos o se trata de un rebote al que no le interesaron. Mediante esta configuración, Analytics sólo considerará rebote la visita que no llegó al tiempo previsto, y por tanto el dato de la tasa de rebote se acerca más a la realidad. Esta configuración requiere de conocimientos técnicos y desde Prestigia estaremos encantados de ayudarte si lo necesitas 😉

Cómo reducir la tasa de rebote

En general -con las salvedades expuestas más arriba, y sabiendo interpretar bien los datos-, conviene reducir la tasa de rebote, especialmente en las páginas a las que queremos dar un mayor protagonismo. Algunas ideas que pueden ayudarte:

  1. Ofrece un contenido y un mensaje claro y directo.
  2. Revisa el diseño y la usabilidad.
  3. Adapta tu web a los nuevos dispositivos para que sea responsive.
  4. Ajusta tu estrategia SEO: si los usuarios te encuentran por las palabras clave erróneas, es lógico que al entrar en la web se den cuenta que no es lo que andaban buscando y se vayan. Revisar tu estrategia de palabras clave y optimiza las páginas más relevantes que lleven al usuario al contenido que realmente busca. De esta forma, no solo reducirás la tasa de rebote sino que mejorarás tus datos de conversión.
  5. Orienta al usuario. Es posible que cuando lleguen a tu web no encuentren lo que busquen. Sin embargo, aquí entra en juego la picardía y el talento para, a través de call to action, saber dirigir al usuario hacia las páginas a las que queremos que vaya.
  6. Abre tus enlaces externos en ventana nueva. Es muy fácil distraernos cuando estamos leyendo una página y saltar a otras. Si no quieres que un usuario abandone tu web al hacer click en un enlace externo, haz que se abra en una nueva ventana. De esta forma, la ventana abierta de tu página web le servirá de recordatorio para seguir con tu contenido.

Por cierto, en todos estos aspectos puede ayudarte Prestigia, ¡contáctanos y resolvemos tus dudas!

 

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