Invertir, primero en equipo

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Christopher Pommerening comenzó la noche del Iniciador de ayer separando físicamente al auditorio: aquellos que necesitaban créditos, préstamos o inversiones, sentados de un lado, y los empresarios o venturepreneurs y otros, hacia el otro lado. Gente de áreas como el videostreaming, coaching, marketing, informática, redes sociales verticales, TV online gastronómica, Barcelona activa, web dedicadas a turistas japoneses y españoles, universidades, arquitectura, energías renovables y agua, cosméticos y economía, entre otros, estrenó la sala en el CINC junto a los organizadores del Iniciador.

Iniciador Marzo C. Pommerering


Sorprendió el tiempo que C. Pommerening dedicó a la explicación de su experiencia, su trayectoria en Alemania y Barcelona y su temprana manifestación de la vocación emprendedora. Tenía una razón: darle al equipo humano la valoración y la importancia que debe tener en cualquier emprendimiento. De una Alemania con 3000mm anuales de lluvia en Hamburgo, a una Barcelona soleada y de rica geografía, tradujo su aprendizaje de 11 años en lo siguiente:

– Fracasar es el mejor momento para aprender. No hay que temer si uno cae, pero sí aprender de ello, levantarse y seguir. (Una de sus inversiones relacionada con la compra-venta de barcos de la que él tenía 100% de capital, fracasó).
– El idioma inglés debería ser incorporado a la cotidianeidad de los negocios y volcar toda la energía empleada en distinguir otros idiomas (catalán y castellano), en el inglés. De esta manera se ganaría una importante ventaja competitiva.
– Los valores de empresa deben estar definidos desde un inicio. Los valores se aplican, implican y marcan rumbo de cada accionar de un miembro, o de todos los miembros del equipo profesional. Así,  su claridad en la formulación y en la mente de cada integrante resulta imprescindible.
– La composición del equipo (característica también mencionada por Albert Pujadas en el último Iniciador ), debe ser variada, equilibrada y completa. Cada miembro debe poder diferenciarse del otro y a la vez complementarse con el resto del equipo.
– Finalmente, mentores y advisors son figuras que deben acompañar al proyecto desde sus inicios. Son quienes orientan y guían, dan apoyo y claridad, o bien un punto de vista necesario y diferente cuando llega el momento de tomar una decisión.
A la hora de hablar de líneas financieras, mostró varias diapositivas con links a las entidades nacionales e internacionales más significativas. Claro que antes de acudir a entidades que pueden invertir en nuestro proyecto, cada uno por sí mismo debe estar convencido de que su proyecto vale la pena y es uno el primer inversor fuerte de uno mismo. Luego los “friends &family”, apoyando de manera directa y finalmente sí otras entidades. Entre las nombradas:

Eban (European Business Angels Network)
Esban (Red Española de Business Angels)
Bancat (Business Angels Network Catalunya)
Seedrocket (España)
Seedcamp (Europa)
Caja  Navarra
Invertec (Para empresas de base tecnológica en fase inicial)
Inveready
Ipyme.org iniciativa oficial que provee de subvenciones locales pero apoyadas en entidades bancarias. Resulta un buen comienzo aunque el hecho de depender de una entidad del tipo no agiliza el proceso de obtener financiación.

También es necesario distinguir entre entidades, business angels y venturepreneurs, según sean los más adecuados para el proyecto que deseamos encarar. De acuerdo al tipo de garantías que ofrecen, los mínimos y máximos de dinero a invertir y las formas jurídicas que es necesario adoptar para cada uno.
Cuando el auditorio comenzó el feedback, las preguntas estuvieron orientadas principalmente a:
-Créditos, inversiones y subvenciones específicas para ciertos proyectos: dónde conseguirlas, tiempo necesario para conseguir resultados y porcentajes negociar. Los tiempos son muy variables, pero un período de entre 2 a 9 meses hay que considerar como normal en el proceso. Respecto de los porcentajes, es mejor tener un 10 o 15% de un buen proyecto que seduce y enamora, a tener el 100% de algo que mal gestionado puede terminar fracasando. Los porcentajes se negocian y varían en función a distintas variables, pero lo fundamental es que el proyecto esté soportado en un equipo que lo haga funcionar.
Formación del equipo, mentores (a nivel individual) y advisors (a nivel empresa): por qué son importantes y de serlo, aún más que la idea. Christopher recordó que es mejor tener una idea y un muy buen equipo, a tener una muy buena idea y sólo un equipo. El equipo debe conocerse y trabajar conjuntamente. Las relaciones entre las personas y la sinergia entre ellos es lo que finalmente importa a la hora de ser evaluados por potenciales interesados en invertir. Todo el equipo, incluyendo mentors y advisors, cuenta en la evaluación.
Finalmente Pommerening destacó que en ciertas ocasiones, no hace falta buscar financiación. Cumplir los objetivos con premura, se traduce en una pérdida o coste irrecuperable. Por lo tanto, de nuevo apoyándose en las figuras que acompañan la empresa, a veces es mejor esperar y consolidar la gestión, antes que ampliar o escalar más alto un proyecto que luego no será sustentable.

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