Pre"zen"tación: simplicidad práctica en The Monday Reading Club

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Estrenando ubicación en la primera sesión de 2010 de lectura y marketing, ayer comentamos impresiones sobre el libro Presentación Zen, de Garr Reynolds.

Los participantes estuvimos quizás más tímidos a la hora del debate y la participación: los aportes, aunque pocos, nutritivos como siempre. Confieso que no he podido leer la obra, por lo que he perdido un buen apoyo a la hora de participar y expresar acuerdo o desacuerdo con los puntos comentados por Sergio, Mertxe y Mercè , que oficiaron de coordinadores, ésta vez sin Marco.

El debate se estructuró en una presentación power point que prepararon los coordinadores, sintetizando lo expuesto por el libro. Fue interesante para resaltar los consejos prácticos, pero, como bien apuntó uno de los participantes, se centró demasiado en cómo hacer una buena presentación, dejando lado el por qué del título, Presentación Zen. La filosofía y cultura oriental y las vivencias personales del autor estrechamente relacionadas con Japón fueron las que lo motivaron a escribir el libro.

Entre los puntos prácticos debatidos uno de los primeros fue el error de comenzar a crear la presentación en formato Power Point de Windows, directamente delante del ordenador. El autor recomienda recurrir a lápiz y papel y  los papeles autoadhesivos tipo post-it . Varios “lectores marketineros e informáticos” 😉 estuvieron de acuerdo con esta técnica, indicando además, que el uso de colores sumado al uso de lápiz, papel y borrador, estimulan la creatividad y permiten descansar la vista.

También hubo bastante consenso respecto a la cantidad máxima de palabras por diapositiva, establecida en 6 por uno de los “gurúes” del marketing, Seth Godin. Personalmente he “transgredido” esta disposición varias veces, teniendo en cuenta el tipo de público y de mensaje.

El poder estructurar la presentación bajo un hilo conductor a partir de pocas ideas clave es un item imprescindible; el storytelling puede ser un buen camino para contar una historia y fluir en la comunicación del mensaje. El presentador debe saber qué quiere transmitir como punto de partida para poder concretarlo.

Tener en cuenta que simple no es igual a simplista sino a esencia, y que simple no es igual a fácil sino a claro, la cita al terminar una carta (de Pascal?, alguien lo puede confirmar?) “Perdón por no ser breve, no he tenido tiempo“, fue perfecta para destacar las cualidades de lo simple.

Entoneces, ¿cuál es el proceso de creación de una simple y buena presentación?

1- Desarrollar una tormenta de ideas (el conocido brainstorming)
2- Identificar las ideas fundamentales del mensaje
3- Creación del guión en papel (o fuera del ordenador)
4- Trasladar los puntos 1 a 3 al ordenador, siempre y cuando un formato con diapositivas sea adecuado y necesario. (Malutilizamos Power Point?).

Una vez que la presentación está hecha, tres puntos más:

– ¿Soy capaz de explicarla en los 15-20 segundos que dura el recorrido por 5 pisos en ascensor (Elevator Pitch)?
– ¿Estoy preparado para presentarla? (Práctica, dicción, vestimenta, actitud… )
– ¿Tengo en cuenta las 3 partes de la presentación: diapositivas, notas personas como guión y documento a entregar al público con la información relevante?.

Quedan temas en el tintero (logotipo de la companía en cada diapositiva, “Aquí vendemos pescado fresco”, presentación TED en Barcelona y otros), ¿alguien se anima a comentarlos?

El 1-02, nuevo encuentro más que sugerente: Neuromarketing ¿Por qué tus clientes se acuestan con otro si dicen que les gustas tú?, de Néstor P. Braidot. ¿Nos vemos allí?


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